La influencia navideña se refleja en los bares para las fiestas- Mas noticias?

Es innegable, el clima navideño sensibiliza tanto a grandes como a chicos, mas o menos necesitados, ateos acerrimos y creyentes fervorosos, solos y acompañados... La presencia de la Navidad mueve hacia muchos sitios tanto fisicos como intangibles, pero ¿se transforma uno por eso en mejor persona? ¿Son dias en los que todos se vuelven mas buenos? Si no, ¿que se festeja?

Para el estudioso John Dollison, todo empieza mal desde el vamos, debido a que no esta muy claro el asunto de las fechas que se festejan. Asi, en Curiosidades catolicas (editada por Almagesto, Buenos Aires, 1994), Dollison señala que el origen del festejo navideño es pagano y que el 25 de diciembre solia ser, antiguamente, Natalis Solis Invicti; es decir, el dia del nacimiento del sol invencible, el dios Mitra. "El mitraismo era una religion persa que se difundio popularmente durante el Imperio Romano, en el siglo I. Alrededor del año 354, la Iglesia aclaro que el cumpleaños de Mitra coincidia con el nacimiento de Cristo, aunque nadie lo sabia con seguridad, y los cristianos empezaron a conmemorar el acontecimiento con una misa especial y se afirmaba: Consideramos sagrado este dia, no como los paganos por el nacimiento del sol, sino por El que lo hizo", detalla el autor.

Y sigue con el 1º de enero, y menciona su origen tambien pagano: "En 153 antes de Cristo, el Senado romano cambio el dia de año nuevo (25 de marzo), primer dia de la primavera, al 1º de enero. El imperio se convirtio al cristianismo en el año 313, aun asi se siguio celebrando como lo hacemos actualmente".

Aunque los origenes no esten tan claros, lo cierto es que las Fiestas en si jamas se pasan por alto. Para Raul Troncoso, parroco del Santisimo Sacramento, en Tandil, existen dos posiciones claramente encontradas: "Por un lado estan los negativistas, y en el otro extremo, los que conservan la esperanza. Creo en las personas, en los grupos. El hecho de tener esperanza sirve para construir, y, buscando objetivos comunes, eso ayuda a focalizar el bien comun. Juntos se puede hacer mas que en forma individual. Aunque discrepemos, juntos no podemos dejar de hacer el bien. La negatividad paraliza, no crea el clima ideal para salir adelante. La crisis existe, hay falta de alegria, pero si se piensa solamente en lo negativo, se mata la creatividad".

Mientras tanto, Hermann Hesse escribio, a modo de aforismo: "No debes añorar una doctrina perfecta, sino la perfeccion de ti mismo. La divinidad esta en ti, no en conceptos ni en libros".

Tambien opina la medica y asistente social Natividad Alvarez Rivera, nacida el 24 de diciembre, soltera, y tiene dos perros y un gato: "Si se considera con seriedad, la Navidad es para mi la fiesta del amor. Y si, creo que la gente se vuelve mas solidaria, mas abierta hacia los demas", sonrie, positiva.

Alguien que nacio en la misma fecha opina todo lo contrario; para Miguel Martinez, de 52 años, soltero, desempleado: "La gente, en general, se pone mas loca aun. Esta bajo mucha presion; por ejemplo, hasta los mas cercanos muchas veces se olvidan de mi cumpleaños porque estan en otra cosa".

Paz y amor si, paz y amor no En un recorrido breve por bares y restaurantesque permanecen abiertos estos dias hasta que se marcha el ultimo cliente, hay opiniones servidas y quejas por la caida del consumo. Julieta Garcia, nativa de Trelew, de 26 años, estudiante de Ciencias de la Comunicacion, trabaja como camarera en Listo el Poyo (sic) y cuenta: "En esta epoca la gente se pone mas agresiva, sobre todo de noche y en la calle. Creo que estan todos mas alterados porque llegan agotados a fin de año. El espiritu navideño brilla por su ausencia. Para mi, sigue siendo una fiesta religiosa y para estar en familia".

Por su lado, un mozo, Carlos Raul Abdala, de 42 años, con tres hijos y dos decadas trabajando en el bar de una terminal de omnibus, describe: "Estos dias todos vienen como locos. Bajan del omnibus, saludan y si se dan cuenta de que no vamos a vernos hasta pasadas las Fiestas. Quiza se dan cuenta y se ponen un poco mas simpaticos, pero hay muchas caras cansadas y resignadas".

Un momento dificil Mario Valdes, de 52 años; con dos hijos; separado; oriundo de Barker, provincia de Buenos Aires, cuenta que la reunion de esta noche sera triste para su familia, por la ausencia de un hermano menor, que murio hace unos meses. "Lo paso con mis padres. No soy catolico muy practicante, pero si creo que se trata de una reunion para reconciliarse con la vida y para estar rodeado por aquellos que uno quiere", dice.

Tampoco esta muy entusiasmado el productor rural Raul Rogelio Ferradanes, de Iraola, provincia de Buenos Aires, que vivio junto a su mujer 32 años y enviudo hace siete. "A partir de ese momento, las fiestas de fin de año son para mi una verdadera tortura. Huyo, voy a la costa o lo paso con algun amigo que este solo. Antes eramos 40 o 50 personas en la misma mesa, yo hacia los asados y, si estabamos en el pueblo, sacabamos las sillas y saliamos a bailar a la calle despues de la medianoche", explica.

Omar Simone, ex vendedor de autos usados, soltero, de 60 años, va un poco mas alla: "Estos festejos son un verdadero bajon, si encontrara a Papa Noel no se que haria".

Como en cuentos de Dickens Durante decadas, uno que otro que estaba en banda, desbandado, colgado o descolgado, separado o en vias de estarlo, o simplemente solo, encontro un lugar libre en la mesa de dos familias porteñas siempre dispuestas a que el invitado ocasional se sintiera uno mas: los Ayerza y los Valiante. En efecto, en la terraza de Ladislao y Laurita Ayerza hay un sitio mas para el que este por llegar. Matias, uno de los seis hijos, se encarga de que cada uno reciba un pan dulce hecho segun la propia y secreta formula, envuelto en papeles verdes y colorados. Tambien se nota el gesto de un amigo invisible que jamas olvida su regalito para todo aquel que llega a ultimo momento.

Y hay una costumbre parecida en la mesa de Luis Carlos y Pampi Valiante, su mujer. Cuenta Pampi: "Diciembre siempre me fascina por el aroma de los jazmines, que me hacen recordar tanto a mis padres; tambien me fascina armar el pesebre y el arbol con mis nietos y verlos a todos reunidos en paz. Vienen mis hijas, sus maridos y los amigos de mi hijo con amigos de sus amigos, mas todo aquel que este suelto. Si, creo que la gente se pone un poco mas solidaria y podemos todavia creer en milagros, como en los cuentos de Charles Dickens